Puede que aún no lo sepas, pero el navegador que usas todos los días (Chrome, Safari, Firefox…) para buscar por internet empieza a quedarse corto. No porque funcione mal, sino porque no está preparado para la nueva forma en la que interactuamos con la información: los navegadores diseñados específicamente para inteligencia artificial.
¿Y si en lugar de buscar tú, el navegador buscara por ti?
¿Qué pasaría si la web se adaptase a ti y no al revés? Eso es justo lo que proponen los nuevos navegadores con IA integrada. Y lo que viene promete cambiarlo todo… o eso dicen.

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¿Qué es un navegador para IA?
Puede ser un poco complicado de concebir, ya que no se asemeja al funcionamiento de los navegadores que estamos acostumbrados. No es simplemente un navegador que tiene IA integrada, si no que es un nuevo software que reinventa cómo accedemos, interpretamos y usamos la información online.
Mientras los navegadores tradicionales están diseñados para acceder a páginas web tal y como fueron construidas, los navegadores con IA trabajan de otra manera:
- No te llevan a una web, te dan directamente la respuesta.
- No buscan enlaces, entienden el contexto.
- No te hacen leer diez pestañas abiertas, te resumen y priorizan.
En otras palabras, funcionan más como un asistente personal que como un navegador al uso.
Vale, pero hablando de esto dirás… «Pero si a mí muchas veces ya me aparece una respuesta automática arriba de todo si busco en Google». Y sí, estás en lo cierto, eso se llama resultado cero (algo que los expertos SEO conocemos bien) y es la información extraída de páginas web con la que Google piensa que ya soluciona tu consulta. Ahora ya empieza a sustuirlo Gemini (la apuesta de Google por la IA), pero no es lo mismo que un navegador para IA.
¿En qué se diferencia un navegador para IA de uno convencional?
En términos generales, podemos decir que son navegadores que no están pensados para personas, si no para «robots» automáticos. No hay resultados de varias webs, si no que la información (que no es accesible para las personas) ya está estructurada de una manera más optimizada para los asistentes digitales, y te la dan de manera resumida y «masticada». Se parece más a una conversación de tú a tú que a una búsqueda.
Así, podemos decir que las principales diferencias entre un navegador convencional y uno de IA son las siguientes:
- La búsqueda deja de ser una búsqueda: Ya no se trata de escribir en Google y ver qué aparece. El navegador con IA interpreta lo que necesitas y se adelanta. Puede acceder en tiempo real a múltiples fuentes de manera simultánea, contrastarlas, resumirlas y darte una respuesta directa.
- La interfaz es completamente conversacional: Olvídate de las pestañas, los menús y los favoritos. Todo gira en torno a una conversación fluida, donde puedes preguntar, repreguntar y refinar lo que quieres saber.

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Los proyectos de navegadores IA que más prometen
Aunque algunos llevan la delantera en cuanto a navegador tradicional (ejem, ejem… Google sigue copando el mercado, algo que hablaremos más adelante), lo cierto es que la mayoría de la industria se está moviendo en la misma dirección: construir entornos donde la IA sea el centro o tenga un papel fundamental.
Perplexity y su navegador Comet
Fue uno de los primeros en romper con la lógica tradicional del buscador. Perplexity no te da una lista de resultados: te da directamente una respuesta. Y lo hace accediendo a internet en tiempo real, citando fuentes, actualizando datos y adaptando el formato según tu necesidad.
Su próximo gran paso es el lanzamiento de un navegador completo, Comet, diseñado desde cero para esta nueva forma de interactuar con la web. Una interfaz centrada en la conversación, sin necesidad de “navegar” como tal. Todo empieza y acaba con una simple pregunta.
En el momento de escribir este post todavía está en desarrollo, pero ya podemos apuntarnos en la lista de espera y prometen lanzarlo más pronto que tarde:
Arc Search de The Browser Company
Desarrollado por The Browser Company, Arc Search busca replantear por completo cómo usamos la web. Su función estrella, “Browse for Me”, no te da un listado de enlaces: entra por ti en las páginas, las lee, analiza y sintetiza, y luego te entrega una respuesta clara en un par de segundos.
Imagina que estás buscando “mejores destinos para viajar en abril”. En lugar de meterte en 7 blogs diferentes, Arc te devuelve un único texto bien organizado, con lo más relevante ya cocinado y listo para servir. Todo lo que necesitas, sin todo lo que sobra.
De momento sólo está disponible para móviles, pero su versión de escritorio ya está en marcha.
ChatGPT con navegación web (OpenAI + Microsoft)
Aunque no es un navegador IA en sí, ChatGPT con la función de navegación activada (disponible en sus planes de pago) cumple ese rol perfectamente. Puede visitar páginas web, leerlas, interpretarlas y darte respuestas sin que tengas que entrar tú.
Y con la integración cada vez más profunda en Microsoft Edge y Bing (a través de Copilot), la experiencia se está fundiendo con la del navegador clásico. Es la IA la que busca, compara y resume, pero lo sigue haciendo a través de navegadores convencionales.

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Gemini de Google, el as bajo la manga
Google, el gran gigante de Internet, estaba claro que no piensa quedarse atrás. Su nuevo asistente basado en IA, Gemini (antes Bard), ya está empezando a integrarse directamente en Chrome y Android. Y con ello, el clásico buscador se transforma en algo mucho más proactivo y conversacional.
Además, Google trabaja en funciones como «Search Generative Experience», donde los resultados ya no son las SERPs que tanto conocemos todos, sino respuestas completas generadas por IA, con contexto y posibilidad de repreguntar. Saca la información de su gran base de páginas web, pero no de todas, si no de las páginas web bien hechas y con contenido de calidad, algo que en nuestra agencia de marketing en A Coruña sabemos hacer muy bien.
Otros que vale la pena mencionar
Aunque los grandes nombres acaparan titulares, hay un buen puñado de proyectos alternativos que también quieren entrar en la pelea por copar el nuevo mercado de oportunidades de la IA.
- You.com: mitad buscador, mitad asistente personal. Fue uno de los primeros en combinar el formato clásico de buscador con funciones de IA generativa. Ofrece distintos modos según el contexto: YouWrite para redactar, YouCode para programar, YouImagine para generar imágenes…
- Leo de Brave: Brave ya era conocido por su apuesta radical por la privacidad. Nada de rastreadores, nada de publicidad invasiva. Ahora ha sumado a esa filosofía un asistente IA llamado Leo, que no depende de terceros como Google o OpenAI para funcionar: utiliza modelos abiertos (como Claude o Mixtral) y no guarda el historial de tus conversaciones.
Neeva: se puede decir que es la primera víctima de esta pelea. Fue uno de los pioneros en apostar por un buscador sin anuncios, con respuestas generadas por IA directamente en el resultado. Su visión era clara: poner al usuario en el centro y no a los anunciantes. Aunque no logró mantenerse en un mercado tan competitivo, su tecnología fue absorbida por Snowflake y marcó un precedente.

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Entonces... ¿va a cambiar algo para los usuarios?
Sí, sí que va a haber cambios, pero seguramente no tan drásticos ni va a ser la hecatombe de Google y los buscadores clásicos, como muchos dicen y parece que desean. Hay algo que no se puede negar, que es el cambio y mejora de la usabilidad y experiencia para el usuario con una interfaz que simplifica más las búsquedas, pero no nos engañemos: internet va a seguir existiendo tal y como lo conocemos, o prácticamente igual.
Algo en lo que se basan los navegadores de IA es en resolver preguntas (algo puramente informativo), pero hay más intencionalidades de búsqueda que sí requieren navegar nosotros mismos por diferentes páginas web y que la IA, de momento, se queda muy corta: estamos hablando de las búsquedas comerciales y locales, es decir, aquellas en las que queremos comparar nosotros mismos resultados, ver dónde está más barato un producto o qué diferentes modelos hay.
Los seres humanos somos curiosos e incrédulos por naturaleza, por lo que hasta que no vemos algo nosotros mismos, muchas veces no nos lo creemos. Ahí está la magia de disponer de varias webs en las que comparar, leer reseñas o poder interactuar de alguna manera nosotros, sin que nadie nos lo cuente.
Y no nos lo estamos inventando nosotros porque somos expertos en diseño web en Coruña y es el pan nuestro de cada día, si no que los datos lo avalan. Se comentaba que 2024 era el año del cambio, en el que la IA iba a copar Internet y ChatGPT se iba comer con patatas a Google, pero al presentar resultados ha quedado claro que no ha sido así, y nada más lejos de la realidad.
Los navegadores clásicos siguen creciendo pese a la irrupción de la IA
Aunque puede ser una sorpresa para muchos, a lo largo de 2024 Google no se ha resentido por la aparición de ChatGPT, sino que ha aumentado todavía más sus búsquedas. Según datos de Sparktoro y del propio Google, hablamos de las siguientes cifras:
- ChatGPT recibió 37,5 millones de búsquedas diarias.
- Google recibió 14.000 millones de búsquedas diarias.
Esto significa que Google tiene 373 veces más búsquedas diarias que el gigante de la IA, que tiene un volumen de búsquedas similar al de Pinterest. Para comparar con otros navegadores más pequeños, estos son los datos:
- Bing: 613 millones de búsquedas diarias
- Yahoo: 201 millones de búsquedas diarias.
- DuckDuckGo: 106 millones búsquedas diarias.
Viendo esto, queda claro que los navegadores clásicos siguen dominando, y de momento no parece que la situación vaya a cambiar mucho. La IA solo es práctica y eficaz para resolver las preguntas informativas básicas, pero buscar en internet es mucho más que eso.
Algo que hay que tener en cuenta es que los grandes son los que mandan, nos guste o no, y no van a permitir perder el liderazgo. Ya lo hemos visto tras la compra de ChatGPT por Microsoft o la apuesta de Google por Gemini. Antes de que la IA acabe con ellos, se adaptan e implementan sus funcionalidades para que todo «siga igual» (es decir, manteniendo su cuota de mercado).
Nos olvidamos también de que las personas somos animales de costumbres, y que muchos de nosotros usamos el navegador y las funcionalidades que vienen por defecto en nuestro móvil u ordenador, y no hay quien nos saque de eso. Por muchos navegadores que haya y muy buenos que sean, si no se instauran de manera estándar en los dispositivos no van a acabar de despegar entre la mayoría de los usuarios. ¿Y quién puede hacer esto? Pues solo los más grandes: Google, Microsoft y Apple, por ejemplo. La adaptación a la IA será de la mano de ellos o no será.
No, Google no ha muerto
¿Significa todo esto que los navegadores de IA son una pantomima? Para nada, es una evolución que pone el foco en la experiencia de usuario, pero no va a suponer el fin de las búsquedas tal y como las conocemos.
Lo que nos queda ahora, tanto a los usuarios como a los profesionales del sector, es adaptarnos y aprovechar todas las ventajas que nos ofrece. No es el fin de Google, es el cuento que se predica cada año, pero Google no muere, solo cambia (y como él, todos los demás buscadores). Tampoco muere el SEO ni se acaba el trabajo de los especialistas SEM, solo hay que adaptarse a las nuevas funcionalidades.
La IA generativa va a continuar evolucionando, y cada vez veremos más implementaciones en los navegadores y aparecerán nuevos agente que prometerán cambiar la concepción de buscar en internet. Pero no vamos a buscar menos, si no más y de diferentes formas.
